Comentarios
En el proceso creativo de Francisco Pazos hay siempre una actitud integradora de valores culturales autóctonos. El bloque vertical de piedra termina pulido y estrecho, con una zona excavada en la que se incrusta una pieza de madera. Es un conjunto armonioso rico en sugerencias. Su antecedente podríamos encontrarlo en los mojones que señalan las lindes de las fincas o que sirven de guía en las zonas despobladas, o en un pedestal con una hucha que derivara de los antiguos "petos". Juega el artista con la combinación de distintos materiales y texturas así como con el color de la piedra que cambia de tono al someterla al procedimiento del quemado que contrasta con el blanco de su estado natural. La imperfección que presenta la piedra en algunas zonas, el carácter simbólico que este material encierra, unido a la intuición e impronta personal del artista, hace que la obra se imponga sin guiños cultos ni solemnes sino contando solo con la sensibilidad e inteligencia del que la observa.
Exposiciones
En Madrid, en Galería Fauna´s, febrero de 1999.